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Dandilion implementa modelo de auditoría SGIR actualizado en distribuidoras de gas

Aud_GasValpo

 GasValpo es una de las empresas donde se ha aplicado el instrumento al que se introdujeron mejoras. Carlos Montecinos, Auditor Líder SGI (segundo desde la izquierda), explica las diferencias respecto de su versión inicial.

 

Desde su implementación en Chile, el Sistema de Gestión de Integridad de Redes (SGIR) ha contribuido a mantener en buen estado de operación las redes de gas, “administrando el riesgo y maximizando las condiciones de seguridad, a fin de prevenir la ocurrencia de accidentes o incidentes en dichas redes”.

Así lo señala el D.S. 280, que estableció que a partir de 2012 las empresas operadoras de transporte y distribución de gas por red tienen la obligación de contar con un SGIR.

En 2015 se dio un nuevo paso hacia optimizar la gestión del riesgo asociado a líneas de conducción de gas, con la publicación de la Guía Metodológica SGIR por la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC).

El objetivo de ese documento –trabajo público-privado que contó con la participación del Ministerio de Energía, la SEC, Dandilion Ingeniería y 16 compañías operadoras– fue normalizar el desarrollo, implementación y operación de los SGIRs.

Uno de los aspectos que la guía aborda son las auditorías de calidad que los operadores deben desarrollar para acreditar el cumplimiento de sus SGIRs ante el organismo regulador. Actualmente, Dandilion Ingeniería provee este servicio a la industria del gas.

Actualización y perfeccionamiento

En 2018, la consultora introdujo cambios al modelo de auditoría del SGIR de su autoría, con el fin de potenciar el uso de esta herramienta de gestión como parte de la mejora continua del SGIR. Estos ajustes apuntaron a su actualización y perfeccionamiento, de modo de dar cumplimiento a los requisitos señalados en la Guía Metodológica SGIR para los operadores.

 “Lo que se busca con estas mejoras es evaluar el grado de madurez que deben reflejar los SGIRs, tanto por parte de los operadores como también de las empresas auditoras. Asimismo, entregar a la industria del gas más detalles respecto a planes de acción que aporten a una efectiva mejora continua”, explica Carlos Montecinos, Auditor Líder SGI, y profesional a cargo del área de auditorías en Dandilion.

 El experto afirma que la auditoría se mejoró en tres frentes. Primero, se incorporó una mayor exhaustividad en cuanto a evidencias asociadas a planes rutinarios o de mejora. En ese sentido, precisa que “se mejoró el nivel de detalle auditado en ciertos requisitos, que en el modelo original estaban agrupados o generalizados, tanto en la etapa de desarrollo como también en la implementación. Ahora, se evalúan de forma independiente”.

 Así, añade Montecinos, se solicita al operador evidencia de registros que demuestren el grado de implementación: “Por ejemplo, en el desarrollo del mantenimiento se busca que el documento indique que este procedimiento considera los manuales de los fabricantes, verificación de operatividad de válvulas y seguridades”.

 Y, en el caso de la etapa de construcción, “se solicitan evidencias de registros tales como soldador calificado / inspección soldaduras; prueba de resistencia y hermeticidad, y recepción de sello y relleno”.

Control de gestión

En segundo término, se agregó una sección de control de gestión donde, según el ingeniero, “se evalúa la forma de realizar la gestión del sistema, a través de los resultados del Plan de Desempeño (con sus Planes de Acción) y su interacción con el Plan de Gestión de Integridad”.

En la misma dirección, añade que “se evidencia que el Informe de Desempeño incorpore a lo menos los 16 indicadores de monitoreo periódico requeridos por la Guía Metodológica SGIR. Y además, se evalúa que el Plan de Gestión de Integridad considere, como mínimo, las actividades rutinarias que pueden extraerse de la Guía Metodológica SGIR”.

Adicionalmente, se verifica que el Plan de Gestión de Integridad del período evaluado incorpore los planes de mejoras definidos como resultado del Plan de Desempeño del período anterior. Esto, comenta el profesional, “entendiendo que dichos planes tienen que definirse a partir de las desviaciones identificadas, los análisis causa raíz de los incidentes, los incumplimientos de planes, las auditorías internas y externas, los resultados de la evaluación de riesgo, como también sobre la base de cambios identificados y de eventuales modificaciones regulatorias”.

Dos informes

La tercera mejora consistió en separar el informe de auditoría en dos documentos. Así, explica Carlos Montecinos, el informe de cumplimiento regulatorio o “de conformidad”, “es un informe tipo de auditoría de cumplimiento de sistemas de gestión, apto para ser presentado a la SEC y desarrollado bajo criterios de aceptación o rechazo de la evidencia presentada como respaldo del cumplimiento de los requisitos de la Guía Metodológica SGIR y de la regulación asociada”.

Y en segundo término, en el informe de diagnóstico de gestión se analiza más en profundidad la evidencia presentada, lo que se efectúa con una mirada de gestión. Es decir, buscando siempre utilidad y puntos de comparación con las mejores prácticas de la industria. “Esto, independientemente de que en la evaluación de cumplimiento regulatorio se haya dado por aprobada la evidencia. Así, de este análisis surgen recomendaciones para perfeccionar el SGIR del operador, lo que está íntimamente ligado al mejoramiento continuo del sistema”, afirma el profesional.

Aplicable a otros sectores

En septiembre de 2018, Dandilion estrenó el nuevo modelo de auditoría SGIR en las instalaciones de Gasco Magallanes. Otra experiencia exitosa llevó a cabo con GasValpo (foto principal).

No obstante, Carlos Montecinos destaca que este instrumento es aplicable a cualquier sector industrial que opere redes de ductos, “como por ejemplo ENAP Magallanes, que tiene gasoductos y oleoductos, donde el modelo de auditoría es totalmente aplicable”.

Para más información sobre el servicio de auditoría de Dandilion, escriba a contacto@danilion.cl.

Gerente General de Dandilion Ingeniería obtiene certificación AMP Strategic

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La acreditación recibida por el ingeniero Enrique Acuña se enmarca dentro de un sistema de certificación de competencias individuales alineado con el estándar ISO 55.001.

El Gerente General de Dandilion Ingeniería, Enrique Acuña, obtuvo la certificación AMP Strategic, que otorga la entidad hispana PMM Enterprise Certification.

La acreditación, recibida por el ingeniero en marzo y que tiene una vigencia de tres años, se alinea con los requerimientos del esquema de certificación AMP (Asset Manager Professional), que define los criterios de competencias requeridos por los gestores de activos para su desarrollo profesional. Dichas competencias se clasifican en personales, técnicas y de negocio.

El sistema de certificación de competencias utilizado por PMM Enterprise Certification se rige, a su vez, por los lineamientos del estándar ISO 55.001 – Sistema de Gestión de Activos.

Enrique Acuña destaca que la certificación AMP Strategic representa un hito en materia de fortalecimiento de competencias para los servicios de Dandilion Ingeniería, conectando los desarrollos de gestión de integridad locales con una visión internacional -y, por lo tanto, más amplia- de la gestión de activos. “Esto es especialmente útil en el contexto estratégico de la certificación, aspecto que, según hemos identificado en estos años de implementación del SGIR, requiere una mayor participación del nivel superior de las empresas”, comenta.

Beneficios diversos

Según PMM Enterprise Certification, la obtención de un certificado AMP implica beneficios diversos para un profesional a lo largo de su carrera. Entre otros, satisfacción personal a partir de su propia percepción del desempeño optimizado; aumento de la capacidad para la toma de decisiones, y mejores habilidades y conocimientos para demostrar competencias sostenibles dentro de un sistema de gestión de activos.

Por parte de las empresas que emplean a personal certificado en AMP, la existencia de esta acreditación involucra ventajas comparativas, tales como mayores niveles de satisfacción por las metas alcanzadas como consecuencia de un desempeño mejorado; más garantía y seguridad para el cumplimiento de los estándares requeridos, y más retorno sobre la inversión de recursos.

Esquema

Con la acreditación Asset Manager Professional, además, las compañías logran mayor capacidad de planificación de carrera a largo plazo y de demostración del valor de los recursos en un régimen restringido de fondos; mejor reputación corporativa y más posibilidades de evidenciar un desarrollo sostenible dentro de un sistema de gestión de activos, y condiciones para la certificación de personas.

Estándares

PMM Enterprise Certification es una entidad de certificación creada con el fin de realizar procedimientos acreditados por la Entidad Nacional de Acreditación (ENAC) de España, en el marco de ISO 55.001, para organizaciones. Y, asimismo, para efectuar certificación de competencias individuales bajo el esquema AMP y Auditores Líderes e Internos en ISO 55.001.

Adicionalmente, la entidad se rige bajo los requerimientos de ISO 17.021 – Evaluación de la conformidad. Requisitos para los organismos que realizan la auditoría y la certificación de sistemas de gestión, e ISO 17.024 – Evaluación de la conformidad. Requisitos generales para los organismos que realizan certificación de personas.

Fallo de la Corte Suprema sobre Quintero-Puchuncaví: Inédita resolución

Tematicas empresas y contaminacion en Quintero.

El máximo tribunal ordenó al Estado aplicar medidas preventivas y de control para abordar el daño ambiental ocasionado por las empresas de la zona. No obstante, en la industria de redes de gas y petróleo la autoridad lleva camino recorrido en este tema, gracias al SGIR/SGSR.

Por Enrique Acuña
Gerente General de Dandilion Ingeniería

Con mucho interés nos hemos enterado del fallo de la Corte Suprema, a fines del mes pasado, que establece tareas concretas al Estado para mitigar la contaminación en Quintero-Puchuncaví. Este dictamen, aunque responde de forma directa a los episodios tóxicos ocurridos en agosto y septiembre del año pasado, sienta un precedente en que se reconoce el impacto ambiental de las operaciones del parque industrial emplazado en la zona, por más de cinco décadas, por afectar el derecho a la vida y la salud de la población del área.

En su resolución, el máximo tribunal señala que: “Se amenazan y conculcan derechos garantizados por la Carta Fundamental, en tanto afectan su integridad física y psíquica, así como su salud y su vida, a la vez que conculcan el derecho a vivir en un medio ambiente libre de contaminación”.

El fallo responde a una serie de recursos de protección dirigidos contra las empresas de la zona, por la generación de gases y compuestos químicos que habrían provocado la emergencia. Y, además, contra el Estado de Chile –incluido el propio Presidente de la República– por no adoptar medidas de prevención, control y sistematización de la información; fiscalización ni sanción, entre otras.

Afortunadamente, en la industria de transporte y distribución de gas y petróleo por redes, que es eminentemente riesgosa para la integridad física de las personas, los bienes y el medio ambiente, el Estado ya ha implementado este abanico amplio de medidas.

Éstas se han establecido mediante la exigibilidad del Sistema de Gestión de Integridad de Redes (SGIR), para las empresas operadoras de redes de gas, y del Sistema de Gestión de Seguridad y Riesgo (SGSR), en el caso de las compañías de ductos de transporte de petróleo.

Desde 2015 el SGIR cuenta con su Guía Metodológica, que provee una detallada orientación a los operadores para implementar su respectivo sistema de gestión. El texto, asimismo, establece los controles rutinarios que el ente regulador (SEC) debe ejercer, tanto en la implementación (auditorías de cumplimiento) como también en la operación del sistema (indicadores de efectividad de los procesos). Lamentablemente, no existe evidencia del mismo nivel de avance respecto de la regulación para el caso del SGSR.

Por otro lado, la industria de redes de hidrocarburos cumple un rol fundamental al adoptar los requisitos del SGIR/SGSR, a través de la implementación de un sistema de mejoramiento continuo basado en el riesgo. Esto, de manera de garantizar una mínima ocurrencia de incidentes y, en caso de que éstos ocurran, que produzcan consecuencias mínimas.

Responsabilidad ética

Sin embargo, dar cumplimiento a la regulación no es suficiente. La gestión del riesgo en el transporte y distribución de hidrocarburos, por su alto nivel riesgo asociado, es una responsabilidad ética que tiene que estar fuertemente arraigada en la cultura de la empresa. Por ello, expresarse en acciones concretas, en el ámbito de la Responsabilidad Social Empresarial, como también en la búsqueda de la excelencia del SGIR/SGSR.

Esta cultura es parte de la esencia de cada empresa en particular; en su contexto único de activos, entorno e historia. Por lo tanto, debe ser fortalecida, comunicada y cuidada, independientemente de los controladores de turno y sus filosofías de gestión de corto plazo.

Adicionalmente, es responsabilidad de la autoridad (SEC) perfeccionar los controles de los SGIR/SGSR, de manera acorde con el grado de madurez de los sistemas, evitando así que el ímpetu inicial decaiga.

Así, estas operaciones eminentemente riesgosas contarán no solo con un marco para prevenir y controlar, sino además con el compromiso permanente de las empresas y de la autoridad para perfeccionar dicho marco, con vistas a un desarrollo sustentable de la actividad.

A 12 años de calle Serrano: Positivo balance de la industria sobre la implementación del SGIR

Foto 1

Tres operadores de transporte y distribución de gas de red junto con Enrique Acuña, Gerente General de Dandilion Ingeniería,
destacan los avances de la industria en manejo del riesgo, tras la incorporación de la gestión de integridad.

El 3 de febrero de 2007 marcó un antes y un después para la seguridad de las redes de gas natural en Chile. A las 8:00 AM, en la calle Serrano, situada en pleno barrio patrimonial de Valparaíso, se produjo una explosión que cobraría la vida de cuatro personas y dejaría millonarios daños materiales en viviendas y locales comerciales.

Debido a una falla en que interactuaron los sistemas de distribución de gas y eléctrico, se originó esta tragedia, cuyas trágicas consecuencias llevaron a todos los actores involucrados a tomar cartas en el asunto. A partir de entonces la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC), las empresas operadoras de transporte y distribución de gas natural de red en Chile, más consultores especializados, iniciaron el camino para implementar en Chile la denominada “gestión de integridad” (IM, por su sigla en inglés). Ello, con el propósito de incorporar estándares internacionales en materia de gestión del riesgo a la operación de dichas líneas de conducción.

Como hitos representativos de este proceso, en 2008, la autoridad impulsó el desarrollo del Plan de Evaluación de Integridad de Redes Subterráneas (PEIRS). En 2010, se publicó el DS 280 “Reglamento de Seguridad para el Transporte y Distribución de Gas de Red”, el que estableció que a 2012 todos los operadores debían contar con un Sistema de Gestión de Integridad de Redes (SGIR).

Foto 2La industria de transporte y distribución de gas de red en Chile
ha mostrado avances en la incorporación de la gestión del riesgo.

La consolidación de la gestión de integridad en el país dio otro paso significativo en 2015, con la publicación de la Guía Metodológica para el Desarrollo e Implementación del Sistema de Gestión de Integridad de Redes.

Hoy, a 12 años de la tragedia de calle Serrano, tres empresas operadoras de redes de transporte y distribución de gas natural junto con Dandilion Ingeniería realizan sus balances del camino recorrido hasta ahora.

Avances en transporte de gas

Una de las empresas que trabajaron de forma temprana en el desarrollo de su Sistema de Gestión de Integridad de Redes fue Electrogas, que opera un sistema de gasoductos de 165,7 km en las regiones de Valparaíso y Metropolitana. Francisco Arrieta, Gerente de Operaciones de la compañía, afirma que el SGIR ha permitido conocer y visibilizar la importancia de tareas rutinarias y a veces subvaloradas de recolección de datos de campo. Lo anterior, a través de patrullajes terrestres, contactos formales y registrables con propietarios y autoridades; con otras empresas del sector y con cualquier otro actor que pudiera interferir las instalaciones.

Asimismo, el ingeniero comenta que la obligación de realizar análisis de riesgos ha permitido a la firma establecer prioridades para destinar recursos. Al respecto, comenta: “Nuestra principal amenaza es la intervención de terceros y, por lo tanto, nuestros recursos se han orientado a protegernos a través de mejorar la relación con propietarios; sumando a aquellos que no son propietarios, pero sí aledaños a nuestra servidumbre, y adoptando el uso de drones y Sistemas de Información Geográfica (GIS), para el control de esta amenaza”.

Francisco ArrietaFrancisco Arrieta destaca la importancia de destinar recursos
para proteger las instalaciones de la intervención de terceros.

Según Arrieta, si bien esto no ha disminuido la cantidad de intervenciones a las instalaciones de la empresa, subraya que “ahora tenemos un mejor y mayor control respecto de ellas y su análisis nos permite obtener los recursos necesarios para mejorar la señalización, el despeje de la servidumbre y la instalación de protecciones adicionales sobre nuestra líneas. Por ejemplo, losetas de concreto armado en cruces con pequeños canales de regadío y acequias, que son un punto de riesgo”.

Todo ello, “sin dejar de lado las amenazas de corrosión, mala operación y diseño, para las cuales Electrogas cuenta con los procedimientos, el personal, el compromiso y recursos apropiados”.

En el extremo sur

ENAP Magallanes posee aproximadamente 1.500 km de tuberías de gas natural, petróleo crudo y productos refinados, la mayoría de ellas con más de 30 años en operación. Desde la década de los ’90, la compañía efectúa inspecciones a sus tuberías de forma regular para evitar fugas de hidrocarburos, utilizando herramientas inteligentes de inspección de línea.

Eduardo Salinas, Director de Proyectos del Sistema de Gestión de Integridad de Ductos de la compañía, afirma que las acciones desarrolladas en esa dirección se reforzaron con la entrada en vigencia del DS 280. A su juicio, el reglamento “ayudó a ordenar las actividades y priorizarlas, incorporando otras iniciativas de riesgo, tales como el programa de Prevención de Daños por Terceros, análisis de riesgos, el desarrollo de planimetría, así como la sistematización de procedimientos y documentación del sistema de gestión para este tipo de activos, entre otros aspectos”.

Eduardo SalinasPara Eduardo Salinas, el DS 280 ha sido una ayuda
para ordenar y priorizar las actividades de gestión del riesgo.

El ingeniero precisa que en 1998 ENAP Magallanes efectuó los primeros ILI (inspección en línea) en dos oleoductos y un gasoducto. “Desde entonces se ha mantenido un proceso de inspecciones ILI en la mayoría de los ductos de transporte, por lo que a la fecha contamos con ductos que tienen hasta cuatro inspecciones ILI, con sus respectivos informes de análisis de integridad”, precisa.

Y añade el ingeniero: “En la actualidad, el Sistema de Gestión de Integridad tiene incorporados los ductos de transporte de combustibles líquidos a través del Decreto 160/2008, del Ministerio de Economía; modificado por el DS 101/2013, del Ministerio de Energía, donde se especifica tener un Sistema de Gestión de Seguridad y Riesgos”.

Reducción de incidentes

Otra empresa que ha hecho avances sustantivos es Gasco Magallanes, firma de distribución de gas natural que abastece a 56.000 clientes en la región de Magallanes y Antártica Chilena.

Víctor Avendaño, Jefe Integridad, Gestión Operacional y SGIR de la firma, también hace un positivo balance. Según comenta, a partir de la implementación del Sistema de Gestión de Integridad de Redes y de la Guía Metodológica SGIR, la empresa ha logrado reorganizar sus actividades y el control que lleva sobre los procesos, en busca de una operación más confiable.

“Lo anterior, reduciendo los incidentes en nuestras redes de distribución y relacionándonos de manera más proactiva con nuestros clientes y actores que trabajan en las cercanías de nuestras redes. Todo ello, además, nos ha hecho incorporarnos de manera diferente en la comunidad, siempre orientados a la seguridad en el manejo del gas de nuestros clientes y, sobre todo, ha permitido educar (nos) en el uso energético del gas”, sostiene el ingeniero.

Víctor AvendañoVíctor Avendaño señala que la implementación del SGIR
ha permitido reducir los incidentes.

Y agrega: “Con el paso del tiempo hemos logrado concientizar, no solo al personal de terreno, sino también a toda la organización respecto a la relevancia que tienen las actividades que se desarrollan para normalizar, mitigar, inspeccionar o prevenir la ocurrencia de incidentes en nuestras redes de distribución, que puedan causar alguna perdida y, en caso de ocurrir, que ésta genere el menor impacto posible”.

Por otra parte, Avendaño destaca que, en el caso de Gasco Magallanes, “toda la organización participa en actividades que tienen relación, por ejemplo, con nuestro Plan de Comunicaciones, participando de manera activa en las reuniones con entes externos como Bomberos, Onemi, juntas de vecinos o municipalidades, dando a conocer la labor que realiza nuestra compañía y de qué manera podemos ejecutar en conjunto acciones de prevención”.

Visión del consultor

Dandilion Ingeniería ha participado activamente en el proceso de incorporación de la gestión de integridad en Chile, desde sus inicios.

Enrique Acuña, Gerente General de la consultora y referente técnico en la materia, estima que desde la publicación del DS 280 hubo avances muy dispares y múltiples interpretaciones de los requisitos de la ley. “Luego de la discusión abierta de la Guía SGIR en 2014 y la posterior publicación de la misma (RE 8265_2015), las empresas pudieron alinearse con lo que el regulador esperaba y los avances fueron significativos en muchas de ellas”, comenta.

El experto agrega que existen varios casos de operadores en que sus niveles de desarrollo e implementación del SGIR a la fecha superan el 90%. “Este conocimiento lo hemos logrado por medio de Auditorías Externas de Cumplimiento y Diagnósticos de Gestión del SGIR, solicitados por las propias empresas en el entendido de que el mejoramiento continuo pasa por una medición rigurosa del cumplimiento”, sostiene.

Lamentablemente, añade Acuña, “en otros casos, este espíritu de perfeccionamiento, fundamental en cualquier sistema de gestión, no se ha visto”.

Enrique AcuñaEnrique Acuña destaca que, en el caso de varios operadores,
los niveles de desarrollo e implementación del SGIR superan el 90%.

En cuanto a los desafíos en el horizonte, el consultor opina que, a casi cuatro años de publicada la Guía Metodológica, el SGIR de las empresas ya debería estar en un grado de madurez avanzado, en plena etapa de control de gestión: “Una situación similar debería ocurrir con el SGIR de SEC. Se entiende que la información que entregan las empresas al regulador debería ser procesada para que, como mínimo, monitoree que el riesgo se encuentre bajo control. Esto implica procesar adecuadamente los indicadores SGIR y, de ser necesario, complementarlos”.

Adicionalmente, estima que la Guía Metodológica SGIR hoy requiere de un perfeccionamiento, de modo de incorporar las lecciones aprendidas en este período. “Asimismo, la SEC debería avanzar con un esquema de auditorías (modelo de auditoría y auditores calificados), que le permita tener la seguridad de que los sistemas están bien montados y en operación”, concluye el Gerente General de Dandilion Ingeniería.

Fluimin 2018: Dandilion subraya vinculación de operadores de redes con grupos de interés

Foto 1 (editada)

Enrique Acuña, Gerente General de la consultora, participó como expositor en el evento, realizado en Viña del Mar.

Una vez más, Dandilion Ingeniería se hizo presente en los grandes encuentros vinculados con la seguridad operacional e integridad de las tuberías industriales. El 25 y 26 de octubre en el Hotel Sheraton Miramar de Viña del Mar, Enrique Acuña, Gerente General de la consultora, participó como speaker en Fluimin 2018, XV Congreso de Concentraductos, Mineroductos, Relaveductos y Acueductos.

Al encuentro, organizado por Edoctum, asistieron profesionales de la minería y otras industrias, en torno a temáticas como el diseño, operación y mantenimiento de sistemas de transportes de concentrado, mineral y relaves; sistemas de transporte e impulsión de agua de mar; innovaciones en el transporte de pulpa; simulación y conducción de largas distancias; operación y mantenimiento de válvulas, y sistemas de gestión de integridad de ductos.

Las presentaciones técnicas estuvieron a cargo de expertos provenientes de compañías mineras y de ingeniería; universidades y firmas proveedoras de equipos y tecnologías.

Enrique Acuña desarrolló el tema “Gestión de integridad de ductos en Chile. Análisis regulatorio comparativo”.

Foto 2 (editada)La importancia de que las compañías incluyan a las comunidades en
la elaboración de sus estrategias, destacó Enrique Acuña.

En su exposición, el ingeniero abordó el estado de la gestión de integridad (IM, por su sigla en inglés) en Chile. Al respecto, repasó los objetivos y alcances del D.S. 280, que establece los requisitos mínimos de seguridad que tienen que cumplir las redes de distribución y transporte de gas que operan en el país.

En ese sentido, definió el concepto de Sistema de Gestión de Integridad de Redes (SGIR) y explicó sus componentes y etapas de implementación. Entre otros aspectos, destacó la comprensión que la organización (operador de redes) debe tener acerca de su contexto y de las necesidades y expectativas de los distintos grupos de interés asociados a su actividad.

Foto 3 (editada)Los paneles fueron una instancia de interacción entre los expositores.

“Un sistema de gestión de integridad de ductos bien implementado, tal como se está haciendo en la industria del gas y el petróleo, permite prevenir incidentes y la consecuente afectación de comunidades, cada vez más empoderadas”, afirmó el experto. Por ello, subrayó la importancia de que los operadores las consideren en los procesos de elaboración de sus estrategias.

Y agregó: “Este importante avance en la industria del gas y el petróleo va de la mano de una regulación específica, lo que lamentablemente no se evidencia en el reglamento de seguridad minera, recientemente promulgado”.

Fluimin 2018 contó con el patrocinio del Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin) y de NACE International Founding Chile Section.

Foto 4 (editada)Christian Besoain, Jefe de Ingeniería Suministro Energía y Agua Desalada de Codelco
y Pdte. del Congreso, junto a Enrique Acuña, Gte. Gral. de Dandilion Ingeniería.

Gasco Magallanes concluye Auditoría de su SGIR en base a un modelo de control mejorado

Auditoria SGIR 2018_OKEn esta nueva versión de la herramienta se diseñó una nueva sección de cumplimiento del Control de Gestión, en función de los requisitos de la Guía Metodológica.

A mediados de Septiembre concluyó con éxito la Auditoría Externa SGIR de Gasco Magallanes, utilizando el nuevo y mejorado Modelo de Auditoría SGIR desarrollado por Dandilion Ingeniería.

El proceso contempló dos fases. La primera, una Auditoría de Conformidad, similar a las auditorías de Calidad y SGI (Sistema de Gestión Integrado), centrada en el cumplimiento de los requisitos SGIR de la Guía Metodológica.

La segunda etapa correspondió a un Diagnóstico de Control de Gestión, donde se entregaron recomendaciones para el perfeccionamiento del sistema de gestión, tomando como base las buenas prácticas de la industria y la experiencia de Dandilion.

Al respecto, Víctor Avendaño, Jefe de Integridad, Gestión Operacional y SGIR de Gasco Magallanes, comenta: “En la Auditoría Externa realizada por Dandilion el foco estuvo directamente asociado al mayor avance esperado en la etapa de Implementación, en donde el análisis de la evidencia de los registros de capacitaciones, evaluaciones y los formularios utilizados para el levantamiento de información, como así también el Control de Gestión de esta información, demandaba, por parte de Dandilion, un análisis mucho más profundo que en las auditorias pasadas”.

Control de Gestión

Entre otras optimizaciones, en esta nueva versión del modelo se diseñó una nueva sección de cumplimiento del Control de Gestión, en función de los requisitos de la Guía Metodológica SGIR.

“Para Gasco Magallanes la gestión del riesgo es y será una premisa. En este contexto, el Control de Gestión es una herramienta clave a la hora de la toma de decisiones en busca de la mejora continua de nuestro Sistema de Gestión de Integridad de Redes, y que es una tarea que se desarrolla de manera transversal en nuestra Gerencia de Operaciones”, afirma el Jefe de Integridad de la firma.

Desde que implementó el SGIR, en Gasco Magallanes se han efectuado tres auditorías externas. Cada una de ellas, con un alcance y una exigencia particular que va de la mano con la madurez que se espera del Sistema.

Según explica Avendaño, las primeras auditorías medían la existencia, o no, de la documentación asociada a los procesos que forman parte de la estructura del SGIR en su etapa de Desarrollo.

“Esperamos que el resultado de esta última auditoría de la que hemos sido participes nos reafirme que vamos por un buen camino y, a su vez, nos entregue nuevas directrices para reforzar los aspectos a mejorar asociados a la gestión del riesgo en base al Control de Gestión”, agrega.

Por su parte, en Dandilion destacan el 86% de cumplimiento alcanzado por Gasco Magallanes en el proceso. “Esta es una nota sobresaliente, considerando lo más riguroso de este nuevo modelo de Auditoría. Esperamos que sigan perfeccionado el Sistema, en particular el Control de Gestión, sin nunca perder el objetivo final cual es mantener el riesgo bajo control”, expresa Enrique Acuña, Gerente General de Dandilion.

Ejecución

La Auditoría se desarrolló siguiendo una planificación acordada entre Dandilion y Gasco Magallanes, lo que significó dividirla en dos etapas: Auditoría Indirecta, que tuvo una duración de siete días, aproximadamente, y la Auditoría Directa, que se efectuó en dependencias de la empresa por tres días.

“La Auditoría de manera global se extendió por alrededor de un mes. En ese período, además de las otras dos etapas, se considera la confección de los Informes y la presentación de los resultados del proceso completo”, sostiene Víctor Avendaño.

SGIIE y las lecciones del SGIR

NBC Los Angeles

Experto advierte que el sistema de gestión de integridad de la industria del gas cuenta con una base regulatoria más robusta que el modelo en desarrollo para las empresas eléctricas.

Luego del exitoso proceso de implementación del Sistema de Gestión de Integridad de Redes (SGIR), la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC) ahora va por el paso siguiente: concretar la Guía Metodología para el desarrollo, implementación y operación del Sistema de Gestión de Integridad de Instalaciones Eléctricas (SGIIE).

Esta iniciativa está bastante encaminada, de modo que actualmente se está realizando la consulta pública de la Guía del SGIIE. El proceso, que originalmente finalizaría el 31 de marzo, se amplió hasta el 30 de mayo, “a solicitud de las empresas eléctricas, que pidieron más plazo para poder participar de este proceso”, indicaron desde la SEC.

La Guía Metodológica del SGIIE es parte del nuevo reglamento de seguridad de instalaciones destinadas a la producción, transformación, transporte y distribución de energía eléctrica y sus artículos relacionados con la integridad de las instalaciones eléctricas.

Este reglamento, que reemplazará a la Norma 5, en el pliego técnico N°17 señala que: “Las empresas destinadas a la producción, transformación, transporte y distribución de energía eléctrica, deberán contar con un SGIIE para la gestión de integridad de las instalaciones eléctricas en las etapas de diseño, construcción, inspección de construcción, puesta en marcha, operación, mantención, inspección posterior a la puesta en marcha y abandono, en conformidad a las normas NCh/ISO 55000, NCh/ISO 55001, NCh/ISO 55002 y a las disposiciones establecidas por la SEC en el procedimiento para su desarrollo, implementación y operación”.

Según la Guía, el propósito de ello es “maximizar las condiciones de seguridad de las instalaciones eléctricas, por medio de la prevención de la ocurrencia de incidentes o accidentes y, en caso que éstos ocurran, la minimización de sus consecuencias.”

En otras palabras, se busca “establecer las exigencias en las condiciones de seguridad de las personas, equipos e instalaciones, que se deben considerar para el diseño, construcción, puesta en servicio, operación y mantenimiento de toda la infraestructura destinada a la producción, transformación, transporte y distribución de energía eléctrica”.

Integridad de activos y mejoramiento continuo

El Superintendente de Electricidad y Combustibles, Luis Ávila, comenta que la Guía Metodológica del SGIIE busca estandarizar la gestión de activos en los distintos segmentos de la industria eléctrica: “Esto, en el mediano plazo, debiera significar un mejor desempeño de la industria, lo que es percibido por la ciudadanía como menos cortes de suministro”.

Sin embargo, al hablar del SGIIE es inevitable establecer algún grado de comparación con el SGIR, cuya implementación se hizo obligatoria a partir de 2012 para las empresas de transporte y distribución de gas de red.

“Son más las similitudes que las diferencias entre los dos sistemas de gestión que la SEC ha desarrollado en los últimos años. Los dos buscan mejorar el desempeño de las empresas, evaluar sus riesgos, y que exista trazabilidad en las acciones que se ejecutan en sus activos”, sostiene Ávila.

IMSE
Explosiones e incendios pueden afectar a las instalaciones eléctricas.

Y añade: “Dentro de las diferencias existentes, podemos mencionar que están basadas en normas internacionales distintas, dados los segmentos de mercado que atienden”.

Enrique Acuña, Gerente General de Dandilion Ingeniería, coincide con esta afirmación, señalando que “existe una diferencia fundamental en cómo se gestaron ambos sistemas, que dice relación con las regulaciones y códigos que norman la seguridad de las instalaciones en todas las etapas del ciclo de vida (diseño, construcción, inspección de obras, operación, inspección, mantención y abandono)”.

Y agrega: “El SGIR nació como una respuesta del regulador chileno a los lineamientos de gestión de integridad de gasoductos y oleoductos de los años 2000 en EE.UU. En ese país existe una potente base regulatoria (49 CFR 191 y 192 para gas) y normativa (ASME B31.8 y otros para gas), con el fin de garantizar la seguridad de las instalaciones durante todo su ciclo de vida”.

Sin embargo, precisa el experto, hacia fines de los ‘90 el regulador estadounidense se dio cuenta de que algo faltaba para frenar la ocurrencia de incidentes y accidentes. La respuesta fue “gestión del riesgo”, que se abordó con el complemento a la regulación 49CFR 192 (Parte O: Gas Transmission Pipeline Integrity Management) y al código ASME B31.8 (ASME B31.8S) para el PIM (Pipeline Integrity Management System).

“En el caso del SGIIE no he podido visualizar una base regulatoria de tal potencia para la gestión de seguridad durante el ciclo de vida de los activos, lo que a mi juicio es la base para estandarizar la gestión de la integridad de los activos y producir información de calidad para el mejoramiento continuo”, sostiene Acuña.

Modelo único

En opinión del Gerente General de Dandilion, a la estructura de la Guía Metodológica del SGIIE aún le falta definición, argumentando que en ella hoy se visualizan tres modelos de gestión: El ISO 55.000; el de IAM (Institute of Asset Management, de los 6 Grupos) y el de la SEC.

“La idea de la Guía Metodológica era contar con un modelo único para desarrollar, implementar y operar el SGIIE. Este modelo debía basar su parte estratégica, de gestión y mejora continua en el estándar –genérico y aplicable a cualquier industria– ISO 55.000 y complementarse con el listado de procedimientos mínimos y su alcance, aplicables al ciclo de vida de los distintos activos que abarca la Guía (generación, transmisión y distribución). Me parece que en este último punto está el gran aporte de valor de la Guía, en particular, en lo referente a procedimientos de operación, inspección y mantención”, afirma.

Según estima Enrique Acuña, a diferencia del gas de red, que ya contaba con una amplia batería de procedimientos, en las instalaciones eléctricas “habrá que hacer un esfuerzo mayor para identificar, definir y consensuar con la industria los procedimientos mínimos con los que debe contar el SGIIE”.

En cuanto a plazos se refiere, la SEC espera que la Guía del SGIIE esté publicada dentro del cuarto trimestre de 2018, de manera que aún hay tiempo para generar los acercamientos y acuerdos necesarios entre las empresas eléctricas y el ente regulador.

Mesa de Trabajo SEC─Industria del gas y eléctrica: Demasiadas preguntas sin responder

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La creación de una instancia colaborativa entre el ente regulador y operadores de redes subterráneas es un sin duda paso positivo, pero carece de definiciones fundamentales.

Por Enrique Acuña
Gerente General de Dandilion Ingeniería

Con mucha satisfacción hemos recibido la iniciativa de la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC) de conformar una mesa de trabajo con la industria, para abordar la gestión del riesgo de los incidentes que involucran redes de gas y eléctricas enterradas.

Hemos visto cómo SEC ha planteado un plan de acción preliminar que incluye:

1° Desarrollo de un PEIRS (Plan de Evaluación de Integridad de Redes Subterráneas): recopilación de información, análisis de riesgo y plan de acción.
2° Desarrollo de un Protocolo de Coordinación para Excavaciones.

Respecto del PEIRS, es muy importante distinguir entre amenazas y consecuencias, y quiénes son los llamados a administrar esa parte del riesgo. En este sentido, un árbol de falla es muy útil para identificar la secuencia de eventos y sus gatillantes.

Claramente, la amenaza para las redes de gas corresponde a la falla de conductores eléctricos que no se han instalado en ductos. Entonces las preguntas iniciales que uno se hace son: ¿Dónde están? ¿Por qué fallan? ¿Cuál es su estado de integridad (probabilidad de falla)? ¿Cuál es su vida útil? ¿Están en zonas de redes de gas? ¿Qué tan cerca están?

Como se puede apreciar, casi todas estas preguntas deben ser respondidas por los Distribuidores Eléctricos, en base a su información de las redes, incluyendo aquella referente a las inspecciones. Luego, corresponderá hacer las evaluaciones de riesgo y tomar acciones.

Sin embargo, no hay que olvidar que en 2007, el accidente de la Calle Serrano (foto principal) ─un evento similar a los presentados por SEC, pero de mayores consecuencias─, activó un plan de acción por parte del Distribuidor Eléctrico local. ¿Qué hizo? ¿Por qué? ¿Ha habido incidentes semejantes posteriores? A estas preguntas habría que agregar la forma en que se ha actuado en eventos similares ocurridos en otros países… Evidencia hay.

Foto 2Los ductos de gas pueden sufrir perforaciones causadas por fallas en conductores eléctricos.

Por otra parte, es muy interesante la propuesta de un Protocolo de Coordinación para Intervención de Redes Subterráneas. Pero, ¿quién debe ser el sponsor del proyecto? ¿Solo participan las empresas de gas y electricidad? ¿Por qué se excluye a las empresas de servicios sanitarios y comunicaciones? ¿Por qué se excluye a los mandantes institucionales, como SERVIU y Municipalidades?

Es claro ─y así está demostrado por la experiencia internacional─ que debe existir un Organismo Regulador que se haga cargo del Protocolo de Intervención, incluyendo la responsabilidad de establecer sanciones y aplicarlas. ¿Cuál debe ser ese organismo? ¿Qué se ha hecho en la V Región, donde el Protocolo lleva más de 10 años de operación? ¿Qué rol deberían jugar las Municipalidades, que otorgan los permisos de ocupación de BNUP (Bienes Nacionales de Uso Público)? ¿Qué vicios se han detectado? ¿Qué oportunidades de mejorar existen? ¿Cómo se incluyen las buenas prácticas de Llame Antes de Excavar (LLAE) del extranjero? ¿Cómo el Protocolo debe involucrar a todos los actores: Mandantes y sus excavadores, empresas de servicios y su LLAE, y a la Autoridad Regulatoria y de administración del Protocolo?

En síntesis, muchas preguntas que deben ser analizadas y respondidas lo más temprano posible, en beneficio de una asignación de recursos eficiente y orientada a resolver el problema correcto.

Enrique Acuña participó como speaker en Rio Pipeline y NACE PIMS Lima

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En ambos encuentros desarrolló el tema “Gestión de integridad de ductos: ¿un programa o un sistema?”.

El Gerente General de Dandilion Ingeniería, Enrique Acuña, regresó al país tras participar en dos eventos internacionales en torno a la gestión de integridad de ductos. Entre octubre y noviembre, el experto realizó presentaciones en Rio Pipeline y NACE PIMS Lima, que se llevaron a cabo en Brasil y Perú, respectivamente.

Rio Pipeline 2017 – Conference & Exhibition se efectuó del 24 al 26 de octubre en el Riocentro Convention Center de Río de Janeiro. Mientras que NACE – Pipeline Integrity Management Seminar (PIMS) Latin America tuvo lugar entre el 15 y 17 de noviembre, en el hotel JW Marriott de Lima.

En los dos encuentros, Acuña, quien es referente técnico en gestión del riesgo en redes de gas, expuso sobre el tema “Gestión de integridad de ductos: ¿un programa o un sistema?”. Así, ante ejecutivos, supervisores, ingenieros, operadores y representantes de empresas de transporte y distribución de gas por red, junto con proveedores de servicios de integridad, se refirió a la exitosa implementación del Sistema de Gestión de Integridad de Redes (SGIR) en Chile.

Foto 2Una sólida exposición realizó Enrique Acuña en NACE International.

Los eventos contaron con la participación de destacados conferencistas, provenientes de distintas latitudes. En Rio Pipeline abordaron temáticas como los desafíos tecnológicos para las próximas décadas, el transporte en la producción de gas y petróleo costa afuera en Brasil y seguridad operacional.

Por otra parte, en NACE PIMS se analizó la evolución normativa de la administración de la integridad de ductos en las Américas, la tecnología de drones con cámaras de alta resolución en la inspección de tuberías y sistemas solares para protección catódica por corriente impresa, entre otras materias.

Foto 3Representantes de empresas operadoras de ductos y proveedores de servicios de integridad, participaron en los encuentros.

Investigadores australianos abordan las causas de daños “third-party” en redes de gas

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Vanessa McDermott y Jan Hayes, del Royal Melbourne Institute of Technology (RMIT), exploraron hipótesis alternativas en torno al riesgo, para mejorar las estrategias preventivas de incidentes

Los gasoductos de alta presión son vulnerables a sufrir daños durante la construcción o mantenimiento de otras infraestructuras, como tuberías de agua, tendidos de electricidad y de telecomunicaciones, o incluso carreteras.

En Australia, a diferencia de otros países, aún no se han producido muertes ni heridos graves como resultado de incidentes que han afectado a sistemas de transporte y distribución de gas. La causa más común de daños a las redes sigue siendo los factores externos, pese a que en esa nación hay un conjunto de medidas técnicas y legislativas en marcha para prevenirlos.

La Dra. Vanessa McDermott y el Prof. Jan Hayes, ambos del RMIT (Melbourne, Victoria, Australia) realizaron una investigación con el fin de contribuir a la mejora de las estrategias de seguridad frente a la ocurrencia de incidentes que dañan a las tuberías de gas. En su trabajo consideraron aquellos eventos provocados por terceros, o “third-party”, expresión inglesa para referirse a actores externos a la zona donde se emplazan las redes.

El estudio se centró en el desarrollo de conocimiento y explicaciones coherentes respecto a por qué los incidentes ocurren y cómo éstos pueden prevenirse. El trabajo utilizó un marco cualitativo que incluyó entrevistas en profundidad, un caso de estudio y análisis de contenido de políticas y procedimientos.

En total, fueron más de 70 entrevistas en que los investigadores exploraron empíricamente hipótesis alternativas con relación al riesgo. Para ello, consideraron a un rango de stakeholders y personas naturales responsables –en distinta medida– del trabajo, tanto cerca, como también alrededor de las redes de gas. Los participantes forman parte de una cadena de contratistas y subcontratistas cuyas actividades tienen potencial de amenazar la integridad de los ductos.

Causas de los incidentes

De acuerdo a McDermott y Hayes, hay dos formas en que se pueden describir los errores del personal de campo de los contratistas. La primera, a través de un paradigma explicativo, que busca señalar por qué un individuo se comporta de una manera particular y cómo eso podría evitarse.

La otra corresponde a un paradigma normativo, que atribuye los accidentes a fallas individuales. De esta forma, intenta describir el “mal comportamiento” que condujo al error y así proporcionar una base para establecer responsabilidades y luego aplicar una eventual sanción.

image2Las redes de gas pueden sufrir daños graves, producto de incidentes causados por terceros

Hay un aspecto que se repite en las declaraciones de los entrevistados, acerca de por qué los accidentes ocurren: los contratistas concuerdan en que el personal de campo es el responsable de los errores. “Sus explicaciones son normativas, de varias formas, y por lo tanto se enfocan en las faltas de los propios trabajadores, en lugar de proveer una explicación de por qué se comportaron de una manera determinada”, advierten los expertos.

Así, la primera causa enunciada transversalmente para explicar los errores en el campo es la falta de conocimiento. Sobre este tema, los investigadores comentan: “Los trabajadores en el campo cometen errores porque simplemente no saben cómo hacer el trabajo de la forma correcta”.

La falta de conocimiento puede ser un indicador de que se requiere mejorar la comunicación y capacitación del personal. No obstante, a menudo se interpreta como que los trabajadores son ignorantes e, incluso, estúpidos.

Uno de los contratistas entrevistados respondió en esa dirección: “Se trata de la gestión del flujo de trabajo y de la flojera. En el caso de algunos de nuestros construction partners, su personal de campo está sobrecargado o simplemente perezoso (…). No puedes arreglar la estupidez. Siempre alguien va a hacer algo estúpido”. Es decir, de acuerdo a McDermott y Hayes, “no sabe qué debe hacer, a pesar de que se le indicó”.

Desde el punto de vista de los actores institucionales que participaron en el estudio, la flojera, como segunda explicación normativa de los errores, exacerba el riesgo de incidentes en trabajos que se desarrollan cerca de redes de tuberías enterradas. En este caso, según los expertos de RMIT University, los operarios “saben qué hacer, pero al final hacen algo que requiere menos esfuerzo”.

Una causa adicional planteada por varios entrevistados fue la complacencia o descuido. Sin embargo, Vanessa McDermott y Jan Hayes marcan matices de diferencia entre ambos términos. En el primero, los trabajadores “saben lo que tiene que hacer, pero ignoran los peligros”. Y, en el segundo, “saben lo que deben hacer, pero no ponen la suficiente atención”.

Al respecto, Enrique Acuña, Gerente General de Dandilion Ingeniería, comenta: “En muchos casos, aún cuando la compañía haya realizado todo el proceso Llame Antes de Excavar (LLAE), incluyendo las charlas en terreno al personal a cargo de las excavaciones, estas personas rompen las redes. Entonces la pregunta es, ¿qué estamos haciendo mal? En mi opinión, existe un fuerte grado de complacencia, es decir la falta de internalización de las consecuencias reales de un incidente, tanto de la persona que lo provoca, como también de sus pares y del público en general”.

Y agrega: “Es posible que el mensaje se esté entregando muy ‘ingenierilmente’, es decir con un nivel no apto (muy elevado) para la capacidad de comprensión e internalización de la contraparte. Quizás, un abordaje en común por parte de toda la industria sería más adecuado para reforzar la cultura de la seguridad en este ámbito. También, disponer de mensajes testimoniales basados en las experiencias de pares sería más apropiado para fomentar la toma de conciencia y el cambio de actitud”.

Transferencia del riesgo

Por otra parte, en opinión de McDermott y Hayes existen causas de tipo organizacional debido a las cuales las violaciones –o actos inseguros que involucran la infracción de una regla a sabiendas– han llegado a ser la norma.

En ese sentido, contratistas de obras civiles y trabajadores de primera línea entrevistados explicaron cómo los riesgos lograron transferirse, producto de un proceso de licitación competitivo. Asimismo, señalaron las implicaciones de este avance en términos del comportamiento del trabajador y de implementar prácticas laborales seguras. Por lo anterior, los investigadores concluyeron que el riesgo para los contratistas, asociado con el balance costo/seguridad, es un tema clave.

“Eso (las malas tarifas de pago) es de donde provienen los riesgos y toda la estupidez. Porque ellos (contratistas en construcción civil) no pueden darse el lujo de hacerlo (…) Así que toman atajos y entonces terminan golpeando las cosas, extraviándolas o bien alguien termina recibiendo daño”, respondió un trabajador.

image3Fuente: PHMSA (Pipeline and Hazardous Materials Safety Administration).

Para McDermott y Hayes, las apreciaciones de los contratistas en obras civiles y los trabajadores de primera línea revelan la forma en que estos dos grupos y las personas naturales enfrentan presiones de parte de las empresas clientes (mandantes). Ello, con el fin de cubrir los costos del proyecto y cumplir los plazos, todo lo cual sin embargo puede crear un potencial significativo de comportamiento inseguro.

En esta materia, Enrique Acuña señala: “Es posible que la ‘complacencia’ mencionada lleve a los trabajadores a aceptar condiciones de trabajo que vulneren sus derechos (información y peligros en el trabajo). Además, esta misma complacencia en la supervisión ha llevado a la instauración de malas prácticas del LLAE, tales como la solicitud de asistencia bajo la categoría de emergencia, cuando las obras no lo ameritan”.

A juicio del Gerente General de Dandilion, este tipo de prácticas refleja que la “complacencia” escala a niveles superiores, tanto del contratista como también de su mandante.

Con todo, los expertos de la RMIT University concluyen: “Los esfuerzos para reducir el potencial de ocurrencia de incidentes en gasoductos debieran orientarse a cambios estructurales, en lugar de simplemente dirigirse a la percepción del riesgo de los trabajadores y a la aplicación de estrategias de cumplimiento de la seguridad”.

Y agregan: “La industria del gas de red debe acercarse de forma vigorosa a las empresas clientes (mandantes), quienes según se ha demostrado poseen un nivel de cultura de la seguridad muy básico, del tipo burocrático (procedimental). Este enfoque básico lleva a que la seguridad sea solo un paraguas contractual y que no permee a las actividades del día a día”.

Al respecto Enrique Acuña complementa: “El acercamiento a los mandantes y a sus contratistas debe ser a través de un entendimiento común del riesgo, que implica el daño de una red de gas y cómo los proyectos basados exclusivamente en costo y plazo se constituyen en una amenaza descontrolada a las redes. Así, la gestión efectiva del riesgo implica un entendimiento común acerca del mismo, incluyendo la identificación de cómo cada parte (mandantes, contratistas, sub contratistas y encargados de seguridad) aporta en dicha gestión, incluyendo los costos que ello involucra”.

Revise el paper completo de Vanessa McDermott y Jan Hayes, con los resultados de su investigación, en el artículo
“‘We are still hitting things´: the effectiveness of third-party processes for pipeline strike prevention”, publicado en The Journal of Pipeline Engineering (1st Quarter 2017).